¿Te identificas con alguna de estas situaciones?
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He intentado muchas dietas y recupero el peso.
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Me cuesta trabajo bajar de peso aunque me cuide.
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Tengo resistencia a la insulina.
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Me preocupa desarrollar diabetes.
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Mi peso afecta mi salud y calidad de vida
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Quiero una estrategia médica y no otra dieta temporal
¿Que es el sobrepeso y la obesidad?
El sobrepeso es cuando acumulamos demasiada grasa en nuestro cuerpo según nuestro sexo y edad. La obesidad ya es una enfermedad crónica que empieza cuando la acumulación de grasa se vuelve patológica o dañina para el cuerpo y comienza a dañar otros órganos.
Actualmente para el diagnóstico se mide el porcentaje de grasa corporal por bioimpedancia o con el IMC más la circunferencia abdominal elevada o alteraciones en otras medidas de antropometría.

¿Qué es y si aún sirve el IMC?
Por muchos años se diagnostico y clasificó la obesidad por un índice de masa corporal o IMC. El IMC es solamente una proporción del peso según la estatura de una persona. Actualmente sabemos que un IMC elevado no necesariamente es diagnóstico de obesidad o sobrepeso. Aún se utiliza por razones de cuantificar riesgos epidemiológicos o de otras enfermedades y por facilidad de obtención. Pero por si solo ya no es suficiente para clasificar o diagnosticar sobrepeso u obesidad.

Circunferencia abdominal
La circunferencia abdominal es un buen indicador de riesgo de presentar enfermedades metabólicas como diabetes o enfermedades cardiacas en un futuro. Cuanto más grande la medida, mayor riesgo.
Se mide justo por encima de la cicatriz umbilical (ombligo).
En hombres se considera que más de 94 cm de riesgo incrementado y más de 102 cm es un riesgo muy elevado.
En mujeres se considera más de 80 cm como riesgo incrementado y más de 88 cm como riesgo muy alto.

Grasa visceral y grasa subcutanea
Hay dos grandes tipos de grasa. La grasa subcutánea es la que está debajo de la piel y se puede pellizcar. La grasa visceral es la que se acumula dentro del abdomen y rodea órganos como el hígado y los intestinos.
La grasa visceral es metabólicamente activa y representa un riesgo mayor para enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
La grasa subcutánea se mide a través de pliegues por plicometría, mientras que la visceral se mide a través de estudios de bioimpedancia o de rayos X.
¿Por qué puede ser tan difícil bajar de peso?
.La pérdida de peso a largo plazo no depende de la fuerza de voluntad, sino de la regulación metabólica. El cuerpo cuenta con diversos mecanismos evolutivos diseñados para mantenernos vivos y defender las reservas de grasa. Cuando se intenta reducir el peso corporal, el organismo activa distintas respuestas neurobiológicas, hormonales y adaptativas que dificultan el proceso.
Hay 8 pilares fundamentales que explican esta complejidad para perder peso.
01
Adaptacion biológica
El humano evolucionó en condiciones de escasez. Ante un déficit calórico prolongado, el cerebro interpreta la pérdida de grasa como una amenaza de hambruna. Como respuesta, activa una adaptación metabólica, disminuye el gasto energético basal para ahorrar energía.
02
Control Hormonal del apetito
La reducción de tejido adiposo altera las hormonas que regulan el hambre. Los niveles de leptina (hormona de saciedad) disminuyen drásticamente, mientras que los de grelina (hormona del hambre) aumentan. Esta combinación envía un mensaje al cerebro para aumentar el neuropeptido Y en el cerebro que genera una urgencia para comer alimentos densos en energía reduce la saciedad después de comer.
03
Pérdida de masa muscular y caída metabólica
Al perder peso, el cuerpo no solo pierde grasa, sino también tejido muscular si no existe un estímulo adecuado. El músculo es un tejido metabolicamente activo; su pérdida disminuye la tasa metabólica en reposo. Esto significa que quemamos menos calorias por hora, lo que facilita el estancamiento o rapida recuperación del peso.
04
Resistencia a la Insulina
En el paciente con sobrepeso u obesidad, las celulas pierden sensibilidad a la insulina. Al existir resistencia a la insulina, la glucosa en sangre no se absorbe eficientemente para ser utilizada como energía, sino que se desvía para ser almacenada directamente en forma de tejido adiposo.
05
Ambiente alimentario (obesogénico)
El entorno actual está saturado de productos ultraprocesados e hiperpalatables. Estos alimentos estan diseñados con combinaciones especificas de grasa, azucares y otros componentes que estimulan el centro de recompensas del cerrebro (via dopamina), superando las señales naturales de saciedad y propiciando un sobreconsumo pasivo y placentero.
06
Estres cronico y cortisol
El estrés sostenido eleva de manera continua el cortisol en la sangre. Esta hormona elevada ayuda a evitar la lipólisis (quema de grasa) y promueve la acumulación de tejido adiposo visceral. Además, el cortisol elevado estimula el apetito por alimentos altamente calóricos y recomfortantes. Especialmente por la tarde cuando estamos más cansados.
07
Falta de sueño y ritmo circadiano
Dormir menos de 7 horas diarias desregula el metabolismo basal. La falta de descanso interrumpe los ritmos circadianos, disminuye la sensibilidad a la insulina, eleva la grelina (hambre), reduce la leptina (saciedad) y favorece el aumento de cortisol. Esto provoca que el cerebro se fatigue facilmente y busque fuentes de energia rapida como azucares refinados.
08
Sedentarismo
El sedentarismo moderno apaga la actividad de enzimas como la lipoproteína lipasa en los músculos, encargada de metabolizar las grasas. Al no haber necesidad de energía adicional, disminuye la concentración de mitocondrias musculares (fuentes de energía). Esto causa una disminución en el gasto energético no asociado a ejercicio, lo que se traduce en menor gasto total de calorias diario independientemente de si se realiza o no algo de ejercicio al día.
El tratamiento efectivo de la obesidad requiere de un enfoque multidisciplinario. No se trata de imponer restricciones calóricas severas, sino de corregir la resistencia a la insulina, regular el entorno hormonal, proteger la masa muscular y modificar el ambiente y estilo de vida del paciente para trabajar a favor de su biología.
Consecuencias del sobrepeso y obesidad
El exceso de tejido adiposo no es solo una cuestión de volumen corporal; la grasa visceral actúa como un órgano endocrino que segrega proteínas inflamatorias y altera el equilibrio metabólico. A continuación, explicamos mediante la evidencia científica cómo influye esta condición en los diferentes sistemas del cuerpo humano.
¿Cómo realizamos la evaluación médica?
Historia Clínica
Evaluamos tus antecedentes médicos, historial de peso, intentos previos, calidad del sueño, niveles de estrés y hábitos actuales.
Composición Corporal
Utilizamos tecnología de bioimpedancia eléctrica (BIA) para desglosar tu cuerpo.
estudios de gabinete y laboratorio
Realizamos una calorimetría indirecta y evaluamos una analítica sanguínea completa
identificaR las causas
Cruzamos todos tus datos para identificar las barreras biológicas, emocionales y sociales
que te impiden adelgazar
Diseño del plan
Plan de alimentación adaptado a tu metabolismo, prescripción de ejercicio enfocado en proteger músculo, higiene del sueño y, si es clínicamente necesario, apoyo farmacológico
Tratamiento integral de la obesidad
Nutrición Clínica Especializada
Diseñamos planes nutricionales basados en la evidencia científica para regular tus hormonas, controlar la glucosa y proteger tu masa muscular. Olvídate de pasar hambre; aprendemos a nutrir tus células de forma estratégica.
Tratamiento Farmacológico
En casos clínicamente seleccionados, la prescripción de medicamentos aprobados por agencias internacionales es una herramienta clave. Estos fármacos actúan a nivel hormonal y neurológico ayudando a controlar la ansiedad y restaurar los mecanismos de saciedad.
Actividad Física
El ejercicio no es solo para "quemar calorías", sino para flexibilizar tu metabolismo y optimizar la salud de tus órganos. Te orientamos en el tipo, intensidad y frecuencia de actividad física ideal para tu caso, priorizando el entrenamiento de fuerza para cuidar tu masa muscular.
Manejo de la Resistencia a la Insulina
Si tus células no responden a la insulina, tu cuerpo almacenará grasa de forma automática. Implementamos terapias médicas específicas para restaurar tu sensibilidad insulínica, permitiendo que tu organismo vuelva a utilizar los nutrientes como energía en lugar de acumularlos.
Hábitos y Estilo de Vida
Abordamos de manera científica la higiene del sueño y la gestión del estrés crónico. Regular tus ritmos circadianos y aprender a gestionar la alimentación emocional es fundamental para apagar las alarmas de almacenamiento de grasa de tu cerebro.
Casos frecuentes en nuestra práctica médica
Intervenimos en esta etapa para frenar la progresión hacia la obesidad, optimizar la composición corporal (perdiendo grasa y protegiendo músculo) y revertir de forma temprana cualquier alteración metabólica inicial.
Sobrepeso
Es el conjunto de factores de riesgo que coexisten en un paciente, incluyendo aumento del perímetro de la cintura, niveles elevados de triglicéridos, colesterol HDL bajo, presión arterial alta y glucosa alterada. El abordaje aquí es prioritario y multidisciplinar para proteger la salud del corazón y las arterias.
Síndrome metabólico
En este punto, el exceso de tejido adiposo ya puede estar interfiriendo con la energía diaria y los niveles de lípidos en sangre. Implementamos estrategias médicas enfocadas en regular las hormonas del apetito (leptina y grelina) para lograr un descenso de peso seguro y sostenido.
Obesidad Preclínica
Estado en el que los niveles de glucosa en sangre son más altos de lo normal, pero aún no lo suficientemente elevados para clasificarse como diabetes tipo 2. Es una etapa crucial y completamente reversible; mediante una intervención médica guiada, restauramos el equilibrio metabólico antes de que exista un daño pancreático permanente.
Prediabetes
Esta condición requiere un control clínico estricto, ya que suele asociarse a una mayor sobrecarga articular, fatiga crónica y riesgo cardiovascular. El tratamiento combina nutrición clínica avanzada y, de ser necesario, apoyo farmacológico regulado para trabajar a favor de la biología del paciente.
Obesidad Clínica
Enfermedad crónica caracterizada por niveles persistentemente elevados de glucosa debido a un déficit en la secreción o acción de la insulina. Nuestro enfoque médico busca la optimización del control glucémico, la reducción de la resistencia a la insulina y la remisión o control de la enfermedad a través del manejo del peso corporal.
Diabetes tipo 2
Al no poder utilizar la glucosa como energía, el cuerpo tiende a almacenarla directamente como grasa. Diseñamos protocolos específicos para restaurar la sensibilidad insulínica celular.
Resistencia a la insulina
Muchos tratamientos para condiciones de salud mental, control hormonal, alergias crónicas o dolores articulares (como corticoides, ciertos antidepresivos o antipsicóticos) alteran el metabolismo e incrementan el apetito de forma secundaria. Evaluamos el historial farmacológico del paciente para contrarrestar estos efectos secundarios de manera segura
Aumento de peso por medicamentos
¿No conoces tu diagnóstico exacto? El objetivo de nuestra primera consulta médica es precisamente identificar en qué punto de este espectro metabólico te encuentras. A través de la historia clínica y los estudios de laboratorio, determinamos tu perfil exacto para diseñar el tratamiento adecuado para ti.
Preguntas frecuentes
CONSULTORIO
Nuevo Polanco Medical Center
Polanco
Cerrada Ferrocarril de Cuernavaca 780, 2° Piso,
Colonia Grandada
Miguel Hidalgo, CDMX.
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